Comienza la #chococharla con una introducción a cargo de Estrella García, vocal de formación de la AMPA Felipe Rinaldi del colegio Salesianos de Córdoba. Nos comenta que la finalidad de la LOMCE es ayudar al tránsito para que la escuela se adapte más a la realidad educativa actual.
Se presenta el proyecto de las #TertuliasConSaborAChocolate como una manera de dar voz a los padres (y a todos los miembros de la comunidad educativa que lo deseen) para que puedan expresar libremente sus opiniones y/o dudas y ofrecerles, a su vez, la posibilidad de formarse.
A continuación D. Gabino Carmona muy amablemente expresa su gratitud de poder compartir "intuiciones" con un grupo de personas que tienen inquietudes.
"No hay certezas más allá de las que acumulamos casi siempre a base de caídas"
Como docente, padre, directivo de escuelas salesianas y como parte integrante de la inspectoría salesiana, presenta su enfoque para la tertulia. Su idea es darnos una visión de cómo nos movemos, de cómo transitamos en Córdoba y en España y, a nivel personal, con los que nos rodean.
Nos propone comenzar por presentarnos sobre la base de 3 ideas:
1-Quiero conocerte: nombre, en qué escuela y/o etapa educativa tengo escolarizados a mis hijos
2-Quiero saber tu emoción: con qué emoción comienzo la tertulia
3-Quiero conocer tu deseo: qué expectativas tengo en esta chococharla
Emociones expresadas por algunos tertulianos:
La clave no está en lo que sabemos sino en lo que estamos dispuestos a aprender.
El tiempo que empleamos en quejarnos es tiempo que perdemos en creación y en transformación.
Hay que aprender no sólo de los libros, también de los alumnos. Es tiempo de escucha mutua.
La etapa de 5º a 2º de ESO es una etapa caótica, inestable, desértica... en la que la escucha es fundamental. Hay que estar preparados para ese tránsito y tener en la mochila no más que el peso que necesitamos. "Hay vida después de la adolescencia"
LA SOCIEDAD Y EL SER HUMANO CAMBIA... ¿LA ESCUELA CAMBIA?
La mayoría de los trabajos que actualmente existen, cuando nuestros chicos acaben su ciclo formativo, posiblemente no existirán. Debemos prepararlos para esos trabajos futuros, para esas tecnologías que aún no se han inventado, para que sean capaces de solucionar problemas y adaptarse a los cambios a los que con toda seguridad evolucionará la sociedad.
Debemos adaptarnos también nosotros e implicarnos en el entorno de aprendizaje de los chicos para poder acercarnos a ellos y adaptarlo a lo que nosotros creemos que es bueno. Así podremos ayudarlos. Negar o dificultar el acceso a la tecnología, sin involucrarnos o preocuparnos por aprender nosotros, no les ayuda.
La tecnología puede ser una máquina infernal o puede ser buena si trabajamos con ella de forma que fomenten su creatividad, entre otras cosas.
Somos los adultos los que tenemos más miedo a equivocarnos que los chicos y/o adolescentes, y por eso quizá haya más resistencia (inconsciente) al cambio por nuestra parte. Hay que apostar por ceder en esa inflexibilidad de una parte de los docentes que piensan que la escuela donde se han formado es la misma escuela en la que se están formando sus alumnos. La necesidad de cambio es obvia. El contenido debe estar pero no es el fundamento.
Aquí se produce un interesante debate "tecnología sí/tecnología no" (o tecnología con conocimiento previo). Una de las madres comenta que aprende de su hijo de 2º de la ESO, reconociendo que avanza muy rápido gracias a las TIC, y aceptando que no se puede poner freno al uso de la tecnológia en la educación ya que presenta un conjunto de herramientas muy válidas para el aprendizaje.
Las tecnologías son un recurso muy bueno si se usan bien.
Estamos de acuerdo en que los chicos necesitan un proceso de andamiaje también en el uso de las TIC, deben aprender a usarlas bien antes de que se les exija su uso. Sería recomendable que en las escuelas también se enseñara el buen uso de las tecnologías en etapas tempranas.
La educación en valores no va en contra de la educación digital, sino que han de ir de la mano. No es cuestión de hacer un cambio radical entre lo viejo y lo nuevo; es iniciar con firmeza el proceso de evolución y tomar lo bueno de ambos tiempos. Ni todo lo anterior es malo, ni todo lo nuevo es bueno; pero hay que empezar a hacer, no vale ser mero observador, hay que implicarse en el proceso y actuar.
Tropiezos hay en nuestra sociedad al igual que los había antes, sólo ha cambiado el formato. Lo que hay que hacer es tener la capacidad de reflexionar sobre ese tropiezo y ese error.
Hay que educar para que sean personas y que sepan respetar a los demás.
¿Cómo trabajamos las emociones en las aulas?
No hay aprendizaje si no hay emoción.
Las emociones están implícitas desde que se abre la puerta de la clase. La habilidad del docente está en saber si es más necesario tratar las emociones y las reflexiones que el contenido de la materia en cuestión.
Se hace necesario un proyecto educativo en el que se trabajen las emociones con los alumnos.